viernes 13 de noviembre de 2009

Decídete

Cuando ya tenía una decisión más o menos tomada con respecto a lo que haría el próximo año, me he encontrado con un par de trabas que me imposibilitan llevar a cabo mi plan tal y como estaba idealizado. Así es, tal, que se me ha planteado una pregunta, que debería de tener resuelta antes del 11 de diciembre, y que es la siguiente.

¿Solicito una beca Erasmus para el próximo curso?

Estoy casi segura de que todos los que ahora estáis por ahí me diríais que sí. No necesito más que ver vuestra actividad en distintas redes sociales o cotillear un poco vuestras fotos para ver lo bien que se lo pasa la gente.

Quizá es que me asuste. Lo más cómodo sería dejar las cosas como están, seguir sacándome la carrera, que ya me cuesta lo suyo sacármela en castellano, como para..., y tratar de estirar las alas después de eso. Pero la idea de marcharse fuera...

El país de destino, tras meditarlo, creo que sería Francia. Tiene sus pros y sus contras. Del idioma; de momento cero. Estoy intentando ahora aprender algo de francés siguiendo métodos más o menos intensivos. He pasado veranos en Perpignan. Además de que me recuerda, con cierto color bohemio, a cuando mi abuelo se fue a vivir allí. Como si siguiera sus pasos, en cierto modo.

Mientras los días van restándose, sigo consultando el asunto con varias personas. Me voy declinando hacia una de las opciones, sin llegar todavía a la solicitud oficial. El día 11 de diciembre, como muy tarde, la decisión estará tomada.

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jueves 10 de septiembre de 2009

Las verdaderas vacaciones del estudiante común

Las verdaderas vacaciones del estudiante común duran desde que termina el último examen de septiembre hasta que comienza las clases otra vez. Se dice que hay una rama de esta especie que no hace examenes en septiembre porque lo aprueba todo en junio, y que disfruta de unas vacaciones más largas, pero los casos son demasiado raros como para estudiarlos y sacar algo en claro.

Vacaciones merecidas, diría, si me las hubiera merecido. Pero no, para qué decir, este verano ha sido movido y lleno de cosas, enriquecedor que dicen algunos, pero los libros han estado presentes en su mayor parte en forma de novelas.

Miro a mi alrededor (mi habitación, no hay nada metafórico en ello) y veo que más o menos he hecho algo por ella, que aunque no lo parezca me gusta el orden, y ahora todo se nota más... más lleno de aire. Más zen.

Este curso que entra muchos no estarán por aquí y se les echará de menos. A otros se les echará de más. Para mantener el equilibrio. Y debería aprovecharlo, de alguna manera, para centrarme en mi y mis objetivos, y esperar que me atreva pronto a también dar el salto sin comprobar si funciona el paracaídas.

PD: Me compré un cactus, y le llamé Alice.

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martes 25 de agosto de 2009

Cámara en mano

Papá se fue de viaje y se llevó mi cámara compacta. A cambio me dejó su Canon EOS 450 mientras tanto. Estaba claro que no iba a sacarle demasiado partido, pero decidí aprovechar que eran las fiestas aquí, y habían desfiles, para echar algunas fotos.

Águila


Lo primero que me llamó la atención, fue que si vas con una cámara compacta la gente te mira mal si le haces una foto. O pasa de ti. Pero si llevas una reflex la gente te mira y sonríe. O eso me pareció. Quizá llevaban mirando y sonriendo a todas las cámaras a su paso, vete a saber.

Lo segundo que vi y me gustó fue que no por tener mejor cámara haces mejores fotos. No directamente, al menos. Apenas tuve tiempo para jugar y experimentar con la cámara, así que dejé casi todo en manos del automático. Los resultados, como siempre: muchas fotos normales, y algunas decentes. Pero seguiré practicando hasta que vuelva mi padre, todo sea que le gusten las fotos y al final consiga que me deje su cámara más a menudo.

Como apunte, y sin que tenga mucho que ver, los disfraces cada año me parecen más parecidos a animales salvajes, y que apenas se ven ya trajes que se parezcan a moros y a cristianos.

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lunes 10 de agosto de 2009

Imágenes del Japón

Supe de él porque era hijo de una amiga de mi padre, de cuando estaba en el cuerpo de policía. Un día exponía sus fotografías en cierto lugar, y allá fuimos todos a verlas.

Fotografías del Japón.



Mi vida bohemia sería poder vivir de mi cámara de fotos mientras deambulo por Japón. Algo parecido es lo que él sentía, o al menos me contó, de cuando se fue allí con cámara en mano.

Ahora vuelve a exponer fotografías aquí, en su cuna.

IMÁGENES DEL JAPÓN
Del 20 d’agost al 12 de setembre de 2009
Inauguració, dijous 20 d’agost a les 19h

Espai Cultural Coves del Batà
C/Senda del Batà s/n
Horario: de dimarts a divendres de 17 a 20h, dissabte de 10 a 14h
Ajuntament de Paterna


Y espero no perdérmelas.

Roberto Marquino
http://www.robertomarquino.com

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miércoles 29 de julio de 2009

Lecturas pendientes

Lectura pendiente

De las pocas cosas que intento no perder la costumbre y lo consigo durante las vacaciones es de mantener la lectura activa.

Más o menos.

Empezado pero dejado un poco aparte tengo Tomar la pastilla roja, conjunto de ensayos sobre "ciencia, filosofía y religión en matrix". Dejado aparte por la desidad del mismo y por el deseo de leerlo un poco más poco a poco. Sin dejar de tener en cuenta que es prestado y que algún día su dueño me lo pedirá.

Empezado y leyendolo actualmente tengo El secreto de Christine, de Benjamin Black, que la biblioteca amablemente me dejó sacar. Voy prácticamente por la mitad, y aunque se anunciana bien, las historias transcurren lentamente y parece más una historia normal salpicada por un crimen que una novela negra.

Regalado recientemente (gracias otra vez) tengo Tokio Blues del tan nombrado y recomendado Haruki Murakami, en lo que quizá sea el primero de una colección de libros del mismo autor (como suele ocurrir con los que gustan de su estilo).

Y así pasan las noches.

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sábado 25 de julio de 2009

Vestuarios y niños

El otro día me dirigia a los vestuarios del gimnasio a por mi merecida ducha cuando vi que habia cantidad de niños corriendo. Como no tengo un horario fijo al que ir, no estaba acostumbrada a verlos. Al parecer iban, o salían más bien, de una clase de natación. Sin darle mayor importancia entré en mi vestuario, donde vi que alguna que otra niña seguía por ahí con sus respectivas madres.

Porque son niñas pequeñas, y claro, no pueden ducharse solas. Me pregunté qué pasaría con los niños, si sería como cuando vas a algún baño público grande (centros comerciales o de ocio, por ejemplo) que siempre ves a alguna madre metiendo al niño pequeño (o no tan pequeño) en el baño de chicas. Le restas importancia, pensando que allí cierras la puerta y nadie te ve.

Seguía pensando en mis cosas cuando ya estaba desnuda del todo y con la toalla en la mano cuando noto que me observan. Me giro y veo a un niño, pequeño, 5 años quizá, a un metro de mi, parado, mirándome fijamente con gran curiosidad, casi estudiándome. Yo me quedo parada sin saber que hacer. Oigo entonces a la madre, que llama al niño y lo lleva de vuelta a su lado. Y me mira mal. Por estar desnuda en un vestuario de mujeres.

¿Mola, eh?
Hacía tiempo que no me sentía tan observada como entonces.

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viernes 24 de julio de 2009

Infancia

El otro día, mientras jugaba con la arena en la playa, haciendo un castillo y llenándome las piernas de barro en compañía de Nuria, ésta me comentó.

Nuria: ¡Qué lástima! ¡Lo bien que nos lo pasábamos cuando eramos pequeñas! Lo que daría por volver a tener ocho años otra vez.

Yo: Que razón tienes... desde que cumplimos los nueve la vida es un asco.


Y seguimos jugando con la arena.

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domingo 28 de junio de 2009

Y revisando el blogroll me he dado cuenta de algo que es tan obvio que no sé por qué me sorprende.
Y es que la gente siguió escribiendo mientras yo me paré.
Igual que el mundo sigue girando aunque estemos de exámenes.
Que por suerte, ya queda poco.

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viernes 19 de junio de 2009

Nuestras cosas

Cuando veo a una persona comer, no puedo evitar pensar cosas malas, cosas inapropiadas, cosas que me ganarían más de un bofetón si dijera en voz alta. No lo sé, no puedo evitarlo. Porque no hay nada de malo en comer, como bien sabemos todos. No es una reacción lógica pero ahí está, recordándome mi mitad humana. Es por eso que cada vez que voy a comer me esfuerzo por pasar inadvertida, y me dedico a vigilar y a esperar a que todos estén ocupados con sus diferentes alimentos antes de comenzar con el mío. O a esconder la cabeza y pensar que nadie me está mirando. Porque no puedo evitar pensar que los demás están pensando también las cosas horribles que yo pienso. Y ofende.

Todos tenemos nuestras cosas, supongo.

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domingo 14 de junio de 2009

- Me gustaría que la decoración de mi casa fuera simple, minimalista... Blancos, negros...

- Sí, claro: bordes redondeados, efectos 3D...